¿Por qué necesitamos una Constituyente para la Cultura?
General Septiembre 12th, 2007Ponencia leída en el panel sobre LA CULTURA A LA ASAMBLEA, el Lunes 10 de Septiembre en el Hotel Quito.
Colegas y colegos,
Voy a ir al grano porque tenemos mucho trabajo y poco tiempo.
En poco más de seis semanas se instalará, en Montecristi, la Asamblea Nacional Constituyente que trabajará, durante seis meses, en la elaboración de nuestra nueva Constitución.
Una comisión del CONESUP ha trabajado, desde hace seis meses también, en la redacción de un borrador que tiene como base los aportes y propuestas de diversos sectores de la sociedad.
Primera pregunta obligada: ¿Qué aportes o propuestas hemos enviado al CONESUP, desde el sector cultura, para la redacción de la nueva Constitución?
Primera cruda respuesta: Prácticamente ninguna…
Pero el CONESUP sí recibió una propuesta: la del actual Presidente de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, quien solicita que no se haga cambios a la actual Constitución en lo referente a esta institución.
Veamos lo que dice la actual Constitución sobre la Casa de la Cultura:
Artículo 65.- El Estado reconocerá la autonomía económica y administrativa de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, que se regirá por su ley especial, estatuto orgánico y reglamento.
Más adelante tendremos oportunidad de hablar de lo que ha significado, en la práctica, la autonomía de la Casa, pero valga dejar dicho que, para una buena parte de los creadores, ha significado simplemente la imposibilidad de saber cuánto, cómo y en qué se gastan los 20 millones de dólares de fondos del Estado que recibe anualmente esta institución.
Otro tanto podríamos decir de otras instituciones que manejan fondos públicos: la Dirección de Cultura del BCE, las Direcciones de Cultura de los veinte y tantos Municipios y Prefecturas, las Corporaciones como Quito Cultura, el Consejo Nacional de Cultura, y, hay que decirlo, también, el recientemente creado Ministerio de Cultura… ¿Cuáles son sus políticas? ¿Cuáles sus presupuestos? ¿Cómo participa la ciudadanía en la elaboración de estas políticas y en el control del gasto de estos presupuestos que son, en definitiva, nuestros?
Pero ¿qué más dice nuestra actual constitución sobre la cultura?
Tiene otros 3 artículos que dicen cosas como:
Artículo 62.- La cultura es patrimonio del pueblo y constituye elemento esencial de su identidad. El Estado… Establecerá políticas permanentes para la conservación, restauración, protección y respeto del patrimonio cultural tangible e intangible, de la riqueza artística, histórica, lingüística y arqueológica de la nación, así como del conjunto de valores y manifestaciones diversas que configuran la identidad nacional, pluricultural y multiétnica…
Artículo 63.- El Estado garantizará el ejercicio y participación de las personas… en los bienes, servicios y manifestaciones de la cultura… Los intelectuales y artistas participarán, a través de sus organizaciones, en la elaboración de políticas culturales.
Artículo 64.- Los bienes del Estado que integran el patrimonio cultural serán inalienables, inembargables e imprescriptibles…
Está claro que el concepto que manejaban quienes redactaron la Constitución de 1998, es el de la cultura como algo patrimonial, que se hereda, se conserva y, casi podríamos decir, que se extrae para obtener beneficios… como el petróleo; no como algo vivo, que debe estar en constante producción y circulación.
Está claro, también, que quienes redactaron esta Constitución no manejaban conceptos como el de DERECHO CULTURAL, INDUSTRIAS CULTURALES o SOBERANÍA CULTURAL.
No hace falta analizar mucho más para darnos cuenta de lo precaria que resulta nuestra actual Constitución en el tema de cultura.
Lo qué sí tenemos que decir es que la Constitución de 1998 tiene, no sólo en lo referente a la cultura, sino en todo lo que tiene que ver con nuestros derechos, un problema: los reconoce, pero no establece ninguna obligación concreta del Estado para que estos derechos se cumplan.
Quienes trabajaron durante meses en la elaboración y posterior aprobación de nuestra LEY DE CINE, por ejemplo, saben que fue imposible establecer obligaciones concretas y fuentes de financiamiento específicas para el FONDO NACIONAL DE CINEMATOGRAFÍA… y es que, con una Constitución que no establece la obligación del Estado de establecer estímulos financieros para la producción de bienes culturales, es muy difícil introducir estos conceptos a nivel legal… Las constituciones de Colombia, Venezuela y Brasil, por ejemplo, sí establecen esta obligatoriedad… de ahí que sus leyes de cultura tengan la posibilidad de incorporar estos mecanismos.
Cabría decir que, en la práctica, la Constitución del 98 no dejó a los creadores a merced de las leyes del mercado y/o de los mecanismos clientelares del poder, es decir: o entramos a competir sin protección alguna con las transnacionales del “entretenimiento” o nos hacemos “clientes” del funcionario de turno para que nos apoye en nuestros proyectos.
La Asamblea Constituyente de 1998, después de todo, fue controlada por dos partidos políticos (ahora en proceso de extinción): La Democracia Popular (actual UDC) y el PSC… y su fin último no era el de crear un Estado comprometido con los intereses públicos, sino un estado al servicio de la gestión ágil de los intereses privados de ciertos grupos… Por eso y en consecuencia, todos ellos votaron NO el 15 de abril cuando fuimos consultados sobre la necesidad de tener una ASAMBLEA CONSTITUYENTE para redactar una nueva Constitución.
Visto todo esto: ¿Qué significaría que no haya cambios en la nueva constitución en lo referente a la cultura?
Básicamente, que las cosas puedan seguir indefinidamente como están ahora, es decir:
1. Con unas instituciones y unas leyes que no son capaces de abarcar los retos que plantea la gestión de la cultura en el Ecuador de este siglo.
2. Con unos actores culturales cada vez más alejados y desvinculados de estas instituciones.
3. Con ninguna capacidad de parte de la ciudadanía para participar democráticamente en la elaboración de políticas culturales.
4. Con ninguna capacidad de parte de la ciudadanía para ejercer control sobre el gasto público en la gestión cultural.
5. Con condiciones cada vez más desfavorables para el desarrollo, creación y circulación de productos culturales propios, como no sean las que los funcionarios de turno en las diferentes instituciones consideren necesarios o útiles para sus fines particulares.
6. Con un universo simbólico cada vez menos soberano y más sujeto a las reglas del mal llamado “libre mercado” de productos culturales.
7. Con un acceso cada vez más excluyente a la formación académica en las áreas de la creación cultural y artística.
8. Con una nula capacidad de diversificar nuestro universo simbólico con producciones culturales diversas y de diversas culturas del Ecuador y del mundo.
9. Etc, etc, etc.
La siguiente pregunta obligada parece, entonces: ¿Por qué la apatía del sector cultura a la hora de presentar propuestas para la nueva Constitución?
Responder esta pregunta podría ser motivo de otro panel y no nos vamos a detener en ello porque aquí estamos, reunidos, atentos y dispuestos a participar como ciudadanos en la elaboración de nuestra nueva carta de navegación cultural.
Pero sí vale decir, en nuestro propio descargo, que esa apatía contrasta, en cambio, con algunas luchas y conquistas ciudadanas muy importantes del sector cultura en los últimos 10 años. Voy a mencionar sólo dos, que son las que conozco más de cerca:
1. La organización de los cineastas para la elaboración y posterior aprobación de la LEY DE CINE, que casi podríamos decir que está un paso por delante de la actual Constitución al plantear la concreción de estímulos económicos públicos y democráticos para el desarrollo de una cinematografía nacional.
2. La creación de la Coalición Ecuatoriana para la Diversidad Cultural, que nació a propósito de la urgencia de crear una excepción cultural cuando parecía inminente la firma del TLC, y la posterior gestión para la adhesión del Ecuador a la CONVENCIÓN SOBRE LA PROTECCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA DIVERSIDAD DE LAS EXPRESIONES CULTURALES de la UNESCO.
Además hay que mencionar los múltiples espacios de organización ciudadana que se han creado en el sector cultura: el Foro de las Culturas de Cuenca, la Asamblea Permanente de la Cultura en Quito, el Foro de la Cultura de Quito y otros tantos. Espacios en donde se ha trabajado en propuestas para la Asamblea Constituyente (aunque no se haya formalizado su entrega) y de cuyos documentos de trabajo hemos partido para llegar hasta aquí.
Proponemos, entonces, que el debate ciudadano que tenemos por delante, parta de los temas que ya están colocados en el tapete desde estos espacios y a través de estas conquistas ciudadanas.
En primer lugar: Creemos que, al ser el Ecuador quizá el primer país en celebrar una ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE después de haberse adherido a la CONVENCION de la UNESCO sobre la PROTECCIÓN Y PROMOCIÓN DE LA DIVERSIDAD DE LAS EXPRESIONES CULTURALES … tenemos la oportunidad histórica de poner nuestra constitución en sincronía con los planteamientos de la Convención, y asegurarnos una gestión coherente de nuestro universo simbólico en los próximos 50 años por lo menos.
Las tesis fundamentales de la CONVENCION de la UNESCO a las que el Ecuador se ha adherido son las siguientes:
1. La CULTURA es un ámbito estratégico del DESARROLLO de los países, tanto como la economía, la salud o la educación… y por esta razón las Políticas Culturales deben pasar a considerarse políticas de Estado.
2. Los DERECHOS CULTURALES son DERECHOS HUMANOS y los Estados están en la obligación de garantizar su cumplimiento.
3. Los países deben tener la capacidad de crear, producir, difundir y distribuir sus propias expresiones culturales… prestando la debida atención a las circunstancias y necesidades especiales de sus minorías y sus pueblos autóctonos.
4. Los países debe garantizar, para sus ciudadanos, el acceso a las diversas expresiones culturales procedentes de su territorio y de los demás países del mundo.
5. Las actividades, bienes y servicios culturales no deben tratarse como si sólo tuviesen un valor comercial.
FINALMENTE:
Planteamos la necesidad de que la Comisión Legislativa de la Asamblea Nacional Constituyente avance hasta la aprobación de una LEY ORGANICA DE CULTURA que permita hacer efectivos nuestros DERECHOS CULTURALES mediante:
- La RE-DEFINICIÓN del rol de todas y cada una de las instituciones que manejan el tema de cultura en el país, con el fin de que funcionen articuladamente.
- El establecimiento de mecanismos de FINANCIAMIENTO y de CONTROL de los fondos públicos destinados al sector cultura.
Creemos que, como dice nuestro líder Alberto Acosta, la CONSTITUCIÓN TIENE QUE SER NUESTRA… por lo que debe ser un proceso de CREACIÓN colectiva que recoja lo mejor de nuestras reflexiones propias sobre el tema, desde el análisis profundo de nuestras experiencias… por eso hemos invitado hoy a nuestros panelistas y a todos y todas ustedes… para seguir avanzando en la elaboración colectiva de las propuestas para la nueva Constitución.
Me comprometo y les comprometo a seguir trabajando antes, durante y después de la Asamblea en la elaboración, aprobación y posterior puesta en marcha de estas propuestas.
Muchas gracias.
Más propuestas de candidatos a la Asamblea Constituyente por Acuerdo País: Alberto Acosta Aminta Buenaño Fernando Cordero Tatiana Hidrovo Pedro de la Cruz Monica Chuji Cesar Rodriguez Rosanna Queirolo Norman Wray Tania Hermida María Paula Romo
Septiembre 17th, 2007 at 13:12
A seguir adelante con el intento de recuperar el espacio que manejan como feudo personal los adláteres del tristemente recordado Mahauad y tantos otros que se han repartido la cultura como botín de guerra y creado mandarinatos desde los cuales obstaculizar cualquier empeño. Bien porque se elabore un plan de cultura que haga de ésta algo orgánico y no, como hasta ahora, reducto de pocos amiguetes.
Fuerza y adelante. No están solos.
Desde Madrid, con mucha simpatía,
Guillermo
Septiembre 26th, 2007 at 22:08
DE aceurdo Tania en que debe existir financiamiento directo del Estado al arte como funciona en otros paises latinoamericanos. Quiero hacer la distincion entre cultura y arte porque es justamente en lo cultural, como expresion global de la idiosincrasia de nuestra gente, por lo que somos una nación retrasada y pobre. Tambien quiero hacer la distincion entre la gente alternativa que mira los cambios en base a una realidad objetiva y los antiguos ortodoxos de izquierda que dicen una cosa y hacen otra. Entiendo que su movimiento tiene de ambos. Espero que a la hora de decidir prevalezca el lado alternativo.
Saludos
Octubre 4th, 2007 at 14:50
Tania, compañeros y compañeras;
Desde el Foro Independiente de las Culturas - Cuenca compartimos totalmente la preocupación sobre el tema. Hace ya algunos meses que estamos trabajando sobre ello y ahora estamos ya concretando las propuestas para poder hacerlas extensivas y enrolarlas en un proceso de diálogo ojalá que más allá de Cuenca solamente. Estaremos siguiendo lo que aquí se diga, haremos públicas nuestras propuestas también a través de este medio e invitamos a todos y todas quienes estén interesados a que aportemos en este trabajo. Nos encantaría contactar con más personas que estén trabajando al respecto, el mail del foro es forodelasculturascuenca@gmail.com.
Saludos,
Melina
Enero 31st, 2008 at 14:30
Estimada Asambleista, su aporte es muy bueno, tambien debemos combatir a la pirateria en nuestro pais, si producimos documentales, al otro dia encontramos por cientos en las calles y no se logra recuperar lo que se ha invertido.
Asi mismo si existiera becas o un presupuesto del Estado para la produccion Cinematografica, al cual podamos acceder personas que nos hemos encamindo en este arte, estariamos dispuestos a poner todo de nosotros para crear y difundir lo que es la cultura, el progreso, la igualdad y muchos aspectos de la vida cotidiana de los pueblos.
Hoy 31 de Enero la vi en el Noticiero y me parece muy bien lo que se esta realizando.
Saludos y continue adelante.
Franklin Quizhpe
COMUNICADOR