LA CULTURA En la Asamblea Nacional Constituyente
Propuestas Agosto 12th, 2007
Frente al poder cultural constituido proponemos una
constitución que nos devuelva a los ciudadanos y
ciudadanas el poder de crear cultura.
DEFINICIONES
Tratar de posicionar el problema de la cultura en el escenario político a propósito de la asamblea nacional constituyente es una tarea tan complicada como indispensable. Complicada porque tenemos que empezar por definir de qué hablamos cuando hablamos de cultura en tiempos de cambio político. Indispensable porque no parece viable el Ecuador del siglo XXI sin un proyecto de futuro colectivo construido desde la diversidad y en el territorio de lo simbólico, es decir, de lo cultural.
Lo primero: de entre las múltiples definiciones de cultura, la que nos interesa aquí es la que hace referencia al tejido simbólico que nos sostiene como sociedad, es decir, a los diversos modos de producción y reproducción de significantes y a las redes que permiten la circulación de significados dentro de ese tejido. Nos interesa la cultura, en definitiva, en tanto espacio de circulación del poder simbólico que, a su vez, legitima y posibilita todas las otras formas del poder o, por el contrario, las cuestiona y ofrece resistencias.
Lo segundo: a pesar del avance que hizo la constitución de 1998 al reconocer al Ecuador como un estado pluricultural y multiétnico, el proyecto hegemónico del estado-nación sigue vigente en el terreno cultural, lo que impide una transformación profunda de los códigos que ordenan nuestro sentido de la vida colectiva y, por ello, conduce al fracaso recurrente de nuestro proyecto de país.
LA INVISIBILIDAD DEL PROBLEMA
El tema de la cultura, siendo medular en la configuración de los dispositivos de dominación que perpetúan las relaciones de poder dentro de la sociedad, resulta prácticamente invisible para el conjunto de la sociedad. Al momento de identificar las cuestiones urgentes que tendrá que tratar la asamblea constituyente para la transformación del país, la ciudadanía identifica sobretodo las relacionadas con los sistemas económico y político; se identifican también la educación, la salud, la energía y el medio ambiente, siempre como cuestiones derivadas de lo económico y lo político.
En el imaginario ciudadano la cultura no aparece entre las cuestiones de debate urgente. Se la considera una cuestión secundaria, un lujo al que un país con tantos problemas no puede dedicarle mucha atención o simplemente no se la considera un problema. Y es que la estrategia fundamental de la dominación simbólica ha sido, en todas las épocas, ocultar sus dispositivos y proponer como natural aquello que es una construcción histórica.
Por eso, para la mayoría de ecuatorianos y ecuatorianas, no hay nada más natural que considerar la cultura como un tema de consenso nacional, valor supremo de la ecuatorianidad, bien común que está por encima de las diferencias sociales o “patrimonio del pueblo” y “elemento esencial de su identidad”, como reza la constitución de 1998. La cultura está posicionada, además, como algo accesorio, relacionado apenas con el espacio ingenuo del ocio, los espectáculos y el entretenimiento; un tema, en definitiva, para la sección C de los diarios (tres páginas después de los deportes) o los segmento “gente” y “en corto” de los noticieros.
El punto de partida obligado para el debate constituyente sobre cultura sería, entonces, el desmontar esos “lugares comunes” para desvelar el modo en que está construido el consenso alrededor de la cultura y los intereses a los que responde ese consenso; deshacer el supuesto según el cual la cultura es accesoria y no requiere ser problematizada; sacar a la cultura, en definitiva, del territorio inocuo de lo cultural para colocarla en el territorio de confrontación de lo político.
PROPUESTAS
Creemos que sólo será posible superar nuestros problemas históricos como país (corrupción, pobreza, discriminación) con un proyecto de futuro colectivo construido desde la diversidad.
Planteamos la necesidad de superar el proyecto cultural del estado-nación, que pretendía conservar la tradición, rescatar la identidad y llevar la cultura al pueblo, para fundar un proyecto que garantice el derecho ciudadano a producir y difundir bienes simbólicos propios, posibilitando la reinvención de las tradiciones y la reconstrucción permanente de las identidades; un proyecto de soberanía cultural que nos permita dialogar con dignidad con el resto de países del mundo, dejando atrás el rol de meros consumidores de productos culturales que tenemos actualmente en el mercado global.
Proponemos que la nueva Constitución redefina el concepto de cultura desde el que el Estado asume la gestión del universo simbólico del país, a partir de los siguientes CONCEPTOS PARA EL DEBATE:
| VIEJOS PARADIGMASDE LA CULTURA | NUEVOS PARADIGMASPARA LA CULTURA |
| La identidad como indagación en el pasado solamente | Las identidades como construcción permanente |
| Tradición como algo heredado | Tradición como un tema en constante reinvención |
| Énfasis en “lo que somos” como país | Énfasis en “lo que podemos llegar a ser” |
| Énfasis en la multi-culturalidad | Énfasis en la inter-culturalidad |
| Dicotomía estado – mercado (los bienes culturales son mercancías o símbolos oficiales) | La ciudadanía, en su diversidad, debe tener el poder para producir sus propios bienes culturales |
| Dicotomía entre cultura blanco mestiza (dominante) y culturas indígenas y afros (dominadas) | Complejidad de los juegos del poder hegemónico y las resistencias culturales en todas las culturas |
Proponemos, finalmente, que la Asamblea Nacional Constituyente avance hasta la aprobación de una LEY ORGÁNICA DE CULTURA que contemple, entre otros, los siguientes puntos:
- La definición del concepto de cultura con énfasis en la creación y la producción desde la diversidad.
- La re-definición del rol de las instituciones que están a cargo de la gestión cultural en el país, dándole al Ministerio de Cultura un rol de organismo rector.
- La regulación jurídica de la actividad productiva (para establecer reglas en el sector público y privado).
- Políticas de estímulo a la actividad económica cultural (fomento de las industrias culturales).
- Ampliación del acceso a la cultura en el campo educativo.
- Protección del patrimonio vivo de la cultura.
- Integración regional (tratados internacionales en el campo cultural)
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Más propuestas de candidatos a la Asamblea Constituyente por Acuerdo País: Alberto Acosta Aminta Buenaño Fernando Cordero Tatiana Hidrovo Pedro de la Cruz Monica Chuji Cesar Rodriguez Rosanna Queirolo Norman Wray Tania Hermida María Paula Romo
Agosto 12th, 2007 at 21:44
Si pudiera decirlo en palabras fáciles, que hasta yo pueda entender, diría que el rol del estado debe dejar de ser el de productor de cultura, para convertirse en un facilitador de la producción cultural por parte de la ciudadanía. ¿es así?
Agosto 15th, 2007 at 0:13
Encuentro muy valioso que se quiera mejorar los aspectos culturales en la nueva constitución
La nueva era digital está mejorando grandemente las interacciones culturales, creando además nuevas expresiones de ello y surge así un nuevo enfoque de analizar esto llamado la memética (VER: http://es.wikipedia.org/wiki/Mem%C3%A9tica )
Para que más o menos entienda el enfoque que los agentes sociales del internet esperamos del futuro te invito a que revises la última entrada que escribí en el blog de mi empresa en el siguiente enlace
http://www.ezone.com.ec/blog/?p=7
OJO: No es que esté de acuerdo con todo lo que en el video se expresa o espera, pero el cambio viene y si no tomamos en cuenta el impacto de las redes sociales colaborativas en internet podemos deshumanizarnos
En cambio si aprovechamos y entendemos las ventajas de compartir experiencias culturales en un ambiente de interculturalidad y libertad sobre todo, podremos tener una sociedad mejor.
El debate respecto a los derechos de autor, la propiedad intelectual y la piratería no debe buscar tan solo soluciones impositivas o prohibitivas. Se debe pensar más en los consumidores y en brindarles mejor calidad, facilidad de distribución y de reproducción, y sobre todo precios accesibles. De esta manera el trabajo de los agentes artísticos y culturales podrá ser valorado por los consumidores que preferirán lo original.
Que piensa sobre esto??
Gracias y felicidades.
Agosto 15th, 2007 at 19:40
Gracias Roque por el comentario. Es exactamente así. Es fundamental contar con un estado que te garantice el poder de crear.
“el arte es un arma cargada de futuro…”
Agosto 22nd, 2007 at 18:26
Considero que la propuesta esta llena de buenas intenciones, pero es sólo eso, pues los derechos culturales van más allá de los productores culturales y contemplan a los sujetos sociales y su realización individual y colectiva como fin último. Por ello, el énfasis, si se desea una política incluyente debería considerar no solo la producción y creación, sino además la recepción.
Respecto a la redefinición del rol de las instituciones gubernamentales, creo que se debería ampliar la propuesta, pues así no se explica nada y, supongo que la idea no es cambiar por cambiar, sino volverlas técnicas en pro de preservar el patrimonio tangible e intangible, promover la investigación, producción, difusión y el desarrollo cultural, incluyendo no solamente la herencia material, sino además a las culturas vivas y a los elementos no tangibles, para ello podrían por ejemplo, definir los roles que tienen las instituciones, de tal suerte que no todas hagan lo mismo, por ejemplo, la CCE podría dedicarse a la literatura, y a las artes escénicas, dejando el manejo de otras áreas como la cinematografía o lo museístico para otras instituciones, los municipios por su parte deberían ser gestores de la cultura local y equilibrar los derechos culturales con el turismo, la educación y demás aspectos. Otra propuesta que podría elevar el nivel institucional sería el respeto a la profesionalización dentro de las instituciones, pues este es uno de los grandes problemas de las ciencias sociales, todos se creen capaces de ejercerlas. Así sabríamos que personas formadas manejan el patrimonio de la nación y ejercen la gestión desde una perspectiva adecuada.
Respecto al Ministerio, considero que estaría mejor manejado por gestores culturales, formados, o expertos en políticas culturales, pues la gestión es sumamente diferente a la producción; pero ya que se creo sin un estudio previo, creo que su rol debería ser definir políticas culturales a nivel nacional, así como monitorear a otras instituciones, así evitaríamos que se pierda el patrimonio en malas manos, o que se despilfarren los recursos del estado, o que se entreguen todos los fondos en auspicios, que corren el riesgo de ser clientelares, y que se realizan sin tomar en cuenta aquellos gastos culturales que imperativamente debe realizar el estado, tales como bibliotecas, archivos históricos, museos, centros de interpretación arqueológica, academias, etc.
De pronto sería más interesante ver propuestas más concretas, en lugar de una mirada superficial al estado de la cuestión, sobre todo cuando se concluye lo que es de conocimiento público.
Saludos cordiales,
SRR
Agosto 31st, 2007 at 19:06
Hola Tania:
10. 1+0=1 ¡La excelencia en su mayor potencia!
Hay que recuperar a la cultura como la recuperación del individuo y hacer una conexión con todas las áreas donde el individuo actúa, es decir en todas.
Les recomendaría que hagan un escrito más organizado de los puntos que contendrá su propuesta.
Uno de los puntos es la re-definición del concepto CULTURA; pero deben agregarse otras construcciones como: cultura-educación; cultura-economía; cultura-sociedad; cultura-nuevas tecnologías; cultura-medios; cultura-difusión, etc. Así será más fácil la comprensión de que la cultura alberga un montón de campos en los que se desenvuelven los seres humanos y que requieren atención, trabajo y presupuesto.
Les mando un abrazo gigantezco y mucha fuerza para defender la propuesta hasta las últimas consecuencias.
Sería genial que fuesen registrando esta experiencia para luego compartirla.
Zulma Chato
Septiembre 6th, 2007 at 0:15
De acuerdo con suso y zulma en que hay que seguir trabajando, de eso se trata y en eso estamos.
Y suso: creemos que nuestra mirada al estado de la cuestión no es “superficial” sino preliminar y abierta… las propuestas más concretas sobre lo que debe decir la constitución y lo que debe decir la nueva LEY ORGANICA, serán el resultado de un trabajo participativo… colectivo… ciudadano… para eso te esperamos el día LUNES 10, a las 10 am, en el HOTEL QUITO, para llegar a unos ACUERDOS MINIMOS para la Asamblea.
Qué bueno que les interese el tema… tiene que interesarnos a MUCHOS y MUCHAS para que tenga peso en el debate constituyente.
T.
Noviembre 27th, 2007 at 16:55
Uno. No me parece bien que un Ministerio, dependiente por principio de las políticas de gobierno antes que de las de Estado, sea el rector de la acción e inversión estatal en cultura. Creo que se haría más y mejor fortaleciendo los espacios locales y la autogestión del sector cultural. La figura de un organismo autónomo de artistas y creadores me resulta más amigable… aunque sea la ya existente y poco operativa Casa de la Cultura.
Dos. Es fundamental detenerse a pensar en la relación cultura-sociedad, en la circulación e intercambio de la producción simbólica. Cuando decimos cultura pensamos en el amplio concepto antropológico, luego, en la práctica, la cultura es bien concreta: es arte, es artesanía, es comida, es vestido. Entonces, más que preocuparse de quienes producen esos signos y símbolos, me parece urgente preocuparse de los receptores de ese discurso, que no es una botella lanzada para pasado mañana (pese a la cita de Celaya del Paco). Sin público, sin una sociedad que lo aprecie y lo preserve, todo producto cultural está condenado a morir.
Tres. Hay que incorporar a las artes en el currículo escolar, con metodologías y didácticas actualizadas. Es importante, tiene que ver con el punto dos, una alfabetización en plástica, en literatura, en cine… Si la pintura es paisaje y el poema letra de pasillo, la sociedad será impermeable a nuevas ideas o lenguajes.Por otra parte, sin la formación de nuevos públicos, trabajando en el vacío, el artista siente, equivocadamente, que con él comienza la poesía o el cine del Ecuador, lo cual no puede ser cierto.
Cuatro. Es indispensable que los creadores, en sus diversas especialidades, cuenten con medios de comunicación propios y especializados en su ámbito. Actualmente, la web ofrece bondades en este sentido, pero el diálogo nacional sobre la cultura (hablo del diálogo entre los creadores, artistas e intelectuales) todavía no ha comenzado del todo. Un diálogo serio y sostenido, argumentado y consistente, no un cúmulo de chismes ante el último salón de arte o el último estreno de teatro.
Cinco. De algún modo, los artistas e intelectuales miran al actual Gobierno y esperan recibir alguna ayuda. Algún dinero. Quieren que su obra circule, que su obra se conozca… y se venda bien. Tal vez, solo tal vez, sea necesrio que el sector cultural deje de mirarse el ombligo incomprendido y piense qué puede hacer por la sociedad, dialogar con ella y ofrecerle respuestas y cuestionamientos.
Noviembre 28th, 2007 at 9:38
Alfonso, Tania:
Considero, contrariamente a la propuesta de Alfonso que la existencia de un Ministerio de cultura si presupone un organismo rector con respecto a una política de estado, que por supuesto debe ir más allá del apoyo a la producción y por lo tanto debería tener una declaración de principios que marque un norte para el quehacer cultural, cuyos postulados abarquen los temas tales como la democracia (accesibilidad, democratización, participación ciudadana), multiculturalidad (inclusión), patrimonio (conservación preventiva y activa, investigación, puesta en valor, gestión de colecciones), creatividad (libertad de expresión, apoyo a la producción) , y otros tratados como conceptos y principios del Estado nación, pues una vez que se tiene el norte claro se pueden crear políticas operativas, planes y proyectos culturales que incluyan los derechos culturales de todos y todas, allí por ejemplo, luego de tener claros los principios en las políticas operativas del Estado o de los organismos culturales se puede clarificar una gestión de públicos que abarque modelos constructivistas, pues ni las instituciones, ni los investigadores, ni la historia con mayúscula tiene la última palabra, definida de una vez y para siempre, por ello es imperativo fomentar el pensamiento crítico en el público, sea este concebido como lector, visitante a un museo, galería, consumidor de gastronomía o artesanía, pues la construcción de significados propios y la mirada crítica se va a ampliar a otros aspectos de la vida. Alfonso coincidimos en el segundo punto.
Otra política cultural es la fiscalización técnica de las colecciones, es decir, asegurarse, primero mediante un decreto y mediante acciones concretas, como la auditoria trianual a los fondos públicos que la herencia material del Estado nación cuente con las condiciones técnicas mínimas: microclima, registro, seguridad e investigación. Para lograr esto las fiscalizaciones deberían ser cualitativas y cuantitativas, y los recursos patrimoniales manejados según esos indicadores de gestión. De pronto instituciones que si sepan gestionar sus colecciones podrían asumir fondos de colecciones públicas en riesgo, pues lo acontecido con la custodia o con la colección filatélica del país da cuenta de lo urgente que es tomar estas medidas.
Con respecto al tercer punto de Alfonso, creo que es imperativo replantear la materia de cultura estética que ya forma parte del CV escolar, y lograr que esas vacantes no las ocupe la UNE, sino más bien artistas con formación estética, para de esta manera darle un sentido, existen experiencias exitosas de inclusión de artistas en centros de enseñanza, por ejemplo el programa arte-educarte del Comercio, pues no sacamos nada colocando la materia en el currículo si la imparten profesores de manualidades, pero ese es un tema con el ministerio de educación.
En relación al los otros dos puntos creo que nada, ni el arte, ni los artistas pueden pensarse por fuera de la sociedad, y que la gestión cultural incluye a la colectividad en su conjunto, por ello es imperativo contar con políticas claras que sustenten el quehacer de las instituciones.
Para finalizar, creo que deberían existir fondos concursables para proyectos culturales, pero estos fondos deberían tomar en cuenta indicadores cualitativos y no sólo de gestión de los recursos, pues el formato que actualmente usa el Ministerio de cultura fue homologado del ministerio de economía y no cuenta con parámetros de medición de calidad de la obra.
Espero que estas pequeñas reflexiones sean útiles para la propuesta.
Con un saludo
Susan
Noviembre 28th, 2007 at 23:15
Alfonso y Suso,
Gracias por sus comentarios.
Hemos creado un nuevo blog para trabajar con mayor amplitud el tema de la CULTURA en la CONSTITUYENTE.
Les invito a visitarlo: www.culturaconstituyente.wordpress.com
Lo hemos creado para construir, con la participación de la ciudadanía, las propuestas de CULTURA para la ANC.
Allí encontrarán las PONENCIAS y los COMENTARIOS de los asistentes al foro LA CULTURA A LA ASAMBLEA, que realizamos en Quito el pasado 10 de Septiembre.
Encontrarán también algunos DOCUMENTOS CLAVE sobre el tema CULTURA, los avances de nuestras PROPUESTAS para la ANC y los DOCUMENTOS que hemos recibido de diversos sectores de la ciudadanía.
Desde ese mismo blog pueden, si desean, enviarnos los comentarios que han ingresado en este blog, para que los incluyamos en la sección “documentos enviado spor la ciudadanía”.
Cuando el portal de la Asamblea Nacional Constituyente esté en funcionamiento, crearemos el LINK necesario para que esta “oficina virtual” del tema cultura esté conectada con nuestra Asamblea.
Esperamos contar con sus valiosos aportes y comentarios a lo largo del proceso constituyente que ahora empezamos.
Están convocados.