El martes empezamos el recorrido en la madrugada. Fuimos a El Ángel, San Gabriel, Huaca, Espejo y Tulcán. Hablábamos con la gente en las calles, le explicábamos el sentido de la Asamblea para Acuerdo País y su utilidad para el Ecuador. Les dije que era un instrumento político para construir un pacto en el país, era una posibilidad de cambiar las reglas de juego y procurar un Ecuador más equitativo y solidario. También les dije que si alguien les ofrece obras, les está diciendo mentiras. La Asamblea no es para obras, es para sentar las bases de otro país, de un país equitativo y solidario.

Para mí fue evidente la necesidad de información que tienen sobre la Asamblea, la gente quiere saber más, sobre todo, porque está dispuesta al cambio, porque sabe que este proceso realmente es impulsado por los ciudadanos.

Ayer, en cambio, estuvimos en Ibarra, Otavalo, Carchi y Atuntaqui. Caminamos, les contamos a los pobladores de las calles y de las plazas quiénes somos, qué queremos. En estas ciudades andinas, hombres y mujeres identifican plenamente a la lista 35 de Acuerdo País. Y al igual que en Carchi, también quiere más información sobre la Asamblea. Yo les hablé de derechos humanos tan esenciales como el acceso a la salud, a la educación y al agua. Les dije que el agua debe ser un derecho humano para los ecuatorianos y por ello debe institucionalización.

También les dije nuestra visión sobre la salud, que tiene que ser consagrada como un derecho fundamental para que en este país sea obligatorio atender a las personas en casos de emergencia, en cualquier casa de salud pública o privada. No puede estar la vida de una persona en riesgo por se pobre, no se puede seguir discriminando a una persona porque no tiene dinero.

Sin embargo, parece que el discrimen está muy enraizado. Una mujer de unos 55 años, que vive remendando zapatos en un puesto del mercado Amazonas de Ibarra, tiene una profunda preocupación porque no puede comprarse una casa. Ella cuenta que la banca no le tiene confianza porque es pobre. “No me pidan entrada de 1 000 dólares ni garante, porque no puedo dar”, dice. Humildemente asegura que puede pagar unos 80 ó 100 dólares al mes cumplidamente, con plata honrada de su trabajo. En Acuerdo País creemos en el crédito solidario, le contesté, donde no se discrimine a los pobres, ni se privilegie a los empresarios fuertes. Creemos que los trabajadores son gente confiable, que requiere de una oportunidad para la inversión, pero eso solo es posible con banca solidaria.

Mañana iremos a Guaranda…


Más propuestas de candidatos a la Asamblea Constituyente por Acuerdo País: Alberto Acosta Aminta Buenaño Fernando Cordero Tatiana Hidrovo Pedro de la Cruz Monica Chuji Cesar Rodriguez Rosanna Queirolo Norman Wray Tania Hermida María Paula Romo